Formación

A menudo vemos noticias que hablan sobre el alto índice de fracaso de los negocios.
Las causas que lo explican son financieras, formativas o de una mala elección en la situación de partida (muchos negocios se intentan establecer en sectores tradicionales con lo que terminan generando un exceso de oferta y, por tanto, se canibalizan entre ellos)

Como anécdota, en el libro de Henry David Thoreau (1817-1862) Walden, hay un párrafo que llama la atención:

“Lo que se ha dicho de los comerciantes, que fracasan en su gran mayoría, hasta noventa y siete de cien, es aplicable asimismo a los granjeros.”

El porcentaje indicado es semejante a lo que ocurre hoy, 170 años después, aunque con matices.

El enlace menciona algunas condiciones para el éxito, que tienen que ver más con capacidades emocionales

Emprender un proyecto no es una ciencia exacta, pero sí que hay ciertos parámetros que, en caso de seguirlos, pueden favorecer la viabilidad. Al margen de “acumular experiencias empresariales previas”, Amat enumera su listado de condiciones necesarias para iniciar el camino: “ambición, deseo de independencia, capacidad para identificar oportunidades, prudencia, habilidad para seleccionar a socios y empleados, aprendizaje y tener los ojos abiertos a las nuevas tendencias”. 

Nuestro sistema formativo no sólo facilita técnicas concretas de desarrollo basadas en la experiencia de otros , también se dirige a la formación de la inteligencia emocional y tiene un fuerte componente humanista.

A continuación hemos compartido un audio ilustrativo que da una orientación general de cómo emprender en la nueva economía, como ejemplo de formación y como información.

Comentarios cerrados.